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SantoÑo, tu opción para un mundo mejor

Telekiosquito

Telekiosquito Debería hablar de pisos, del maldito hábitat, de aquellos que no podemos ni soñar con la palabra hipoteca, qué hipoteca con curros de mierda, pagados en negro muchas veces....Mejor otro día. Hoy toca algo más ligero, menos chungo, pero igual de humillante.
En este país dicen que hay 17.000 periodistas, que se dice pronto..., por lo de periodistas, debido al intrusismo que hay en el sector, y por el número, de los cuales sólo un 10 % tiene contrato. Bonito panorama. Conozco unos cuantos que lo dejaron, otros que se suicidaron y los menos, pero los más listos, que treparon y trepan hasta el higadillo de quien sea. El lector, el radioescucha o el torturado televidente no cuenta para nada, ey, neng!!!...la madre que los parió.

Las niñas de la tele de las mañanas son unas cahondas. Un país de marujas que perdona a quien las traiciona -el libro ¿que escribió? se lo redactó no sé quién y como le caía mal, directamente plagió a otra hipermaruja, cuyo nombre se forjó en un largo acero- quedó retratada de por vida, pero no compungida. Como putada está bien, pero el papel del editor dónde queda.
La otra, la rellenita, cuya mayor contribución al periodismo fue colocar a su niña, que dicen, tira de escote y secos diálogos: ya saben, preguntas que en su enunciado ya contienen la respuesta, y mucho, mucho poderío de barrio, pagado con millones. ¡Benditas ellas! Si alguien paga es porque muchos miran.

Y hablando de mirar tenemos por aquí al amigo ferran monegal. Un currante estilo guadiana que, al contrario de los toreros está triunfando en los aledaños de la jubilación y que le dure, no todo en la tele debe ser acné y silicona en labios y mejillas. Lleva algo más de un año poniendo la jeta en una tele que sólo tiene el 2,7 de audiencia, monegal dixit. Y su telekiosquito es el más visto de su empresa. Pues mérito tiene tratándose de crítica televisiva.
Monegal se mete cual jonás en la panza que le da de comer, pero menos..., pues el amigo, dicen que de los claveles -el pecident considera un falta de estética un clavel en la solapa así como las corbatas del susodicho- pues no habla de la tele que le paga ya que “la ve muy poca gente. Hablo, critico, de lo que ve la gente”.
El argumento tiene su miga. Por un lado no va desencaminado. Es bueno, aunque desolador, saber que ve un país lleno de iletrados, recalcitrantes enemigos de la letra impresa, sordos varios en sus gustos musicales y ciegos en cuanto a sus preferencias cinematográficas. Pero conocedores de cualquier nuevo anuncio y de cómo hacerse minireportajes, tipo comunión, en su móvil cada 30 segundos y enviarlos miles de veces a amigos y vecinos mientras las telefónicas se deben partir el pecho ante tanto descerebrado que les hace ganar millonadas. Y en euros. País!, que dijo aquél.
La cara oculta del argumento es: lo que no se ve en cantidades industriales no existe y sólo se valora lo masivo. Bonito es, que cantó aquél otro.
Y el hombre analiza pormenorizadamente la basura catódica ante el invitado de turno, que suele ser, salvo excepciones: trepa, vocinglero o colaborador-estrella? en cualquier medio que haya una cámara o un bolígrafo. Lo cojonudo del caso es que el público que les acompaña en el plató suele provenir del sector antes mencionado a tenor de sus preguntas y así monegal cierra un círculo deprimente.
La idea del programa no fue suya sino de un tipo que hoy está en la tele pública, la grande, la que este año cascará 50 tacos y que hará lo imposible para que nos enteremos de tal efemérides. Y tanto que nos vamos a enterar.
Desde el 93, monegal escribe crítica? televisiva en un fanzín muy divulgado y eso lo llevó hace dos días, como quien dice, a la tele del 2,7, no confundir con el incunable “vostés tenen un problema... que es diu 3%”.
Al achuntament la broma semanal le sale por más de 10.000 €. Los, aprox., 90 minutos del amigo monegal, pues el espacio se alarga como el chiclé, no dan para tanto. Ni de coña, pero nobleza obliga indicar esos datos. Hecho insólito en el medio.
Para hacer lo que hace y lo que dice ¿no podría ahorrar un poquito, recortarse el horario y poder ver una buena peli del hollywood clásico, un documental interesante, un concierto de un superventas como Frank Zappa o que directamente las noches de los martes fuesen más galacticas, más pop... con, por ejemplo, Jaume Sisa explicando en un clip de 2 minutos lo que quisiera sobre la vida? O disfrutar al mismísimo Machanbreitor at live.
Monegal, ex-company, faci com joan de segarra, escrigui o faci tele des de casa i deixi pas a gent que conceptes com internet, escàner, ip, rewind, molt de rewind li cal a vosté, en fi..., noves tecnologies li sonan familiars.
Ahora, a monegal llega un nuevo reto: navarro ha sido defenestrado. 10 años en tv son un mundo y los que mandan en la tele grande han decidido prescindir de sus servicios por falta de audiencia, no por las simplezas que hacía a costa del erario público. Si monegal comenta la jugada, que lo hará, entrará en contradicción, pues para qué hablar de lo que nadie ve, según él. Si supera esa contradicción en favor de la actualidad, de la copia vulgar y cero ingeniosa que se hace de los late show que la tv gringa sirve como nadie, etc, etc...deberá hablar, más temprano que tarde, de ex-curas and friends que pululan por su propia cadena. Y si piensa seguir subvirtiendo el idioma, que invite al pecident. Santoño está para iluminarle.


PerNilDeSoto
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